Según señaló el Instituto Nacional del Consumo, los
usuarios de teléfonos móviles que no estén de acuerdo con las nuevas
tarifas que han anunciado las operadoras podrán rescindir su contrato
sin penalización alguna. Además, la nueva legislación obliga a las
operadoras a notificar, con un mes de antelación, las nuevas tarifas
a sus usuarios. De igual forma, no procederá imponer penalización
alguna al usuario a través de las tan comunes cláusulas de permanencia,
financiación del terminal, o portabilidad. Únicamente procederá
esta penalización cuando el usuario haya impagado alguna factura
y, de conformidad con el procedimiento al efecto, la operadora haya
suspendido el servicio. |